Capitalizan banca social con remesas y Oportunidades
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Detenido
Al ser entrevistado luego de inaugurar la Expo Fonaes, realizada la semana pasada en el Distrito Federal, puntualizó que la banca social capta 3.3 del total de remesas que ingresan de Estados Unidos –20 mil mdd.
Los recursos del programa Oportunidades –que apoya a las familias de más escasos recursos—empleados como garantía ya suman mil 800 millones de pesos; aunque la gran mayoría de capitalización ha sido vía de remesas, destacó el funcionario federal.
En el marco de la Expo Fonaes, que apoya la comercialización de productos y servicios de empresarios sociales, el funcionario reconoció que han crecido los subsidios pero no los créditos, que es una tendencia equivocada en el escenario mundial y “como ningún partido político va tomar el riesgo de quitar los subsidios, mejor vamos a utilizarlos de puntal o apoyo para manejar créditos” y aprovechar el mercado interno de México.
La banca social atiende bajo el esquema de Fonaes a 1.5 millones de socios y al terminar el año estima llegar a 2 millones; inició en 2008 con 250 mil socios y un capital menor a mil millones y hoy tenemos 17 mil millones de pesos en activo, un crecimiento exponencial de 17 veces en cuatro años, subrayó Ángel Sierra.
El funcionario federal anotó que existe una demanda de 35 mil solicitudes para apoyar proyectos productivos, pero escasamente vamos atender entre 6 mil y 6 mil 500, lo cual es marginal y necesitamos masificar esto, por lo que consideró que para cubrir dicho universo no tenemos más alternativa, ni mejor, que el fomento a la banca social.
Presumió que la red de banca social instalada es la más importante del país en cobertura municipal y los créditos en promedio son de 25 a 30 mil pesos para proyectos productivos y hoy en día están cubiertas las 263 microregiones de marginación con cajas que brindan seguridad y certeza jurídica al ahorrador porque están supervisadas por la Comisión Nacional Bancaria y de Valores y cumplen con toda la normatividad existente.
Este año –subrayó– vamos por 400 sucursales en igual número de municipios, donde Oportunidades necesita dispersar su subsidio y queremos hacerlo también con el Procampo, para que esos subsidios sirvan de apoyo al crédito y así se evita que los productores tengan que endeudarse con el proveedor.
La banca social está constituida por sociedades cooperativas de ahorro y crédito, cuyos recursos los aportan los mismos socios, junta dinero y se hacen socios de una matriz, lo enfocan hacia donde no hay servicios financieros.
La morosidad en la banca social es de 5 al 6 por ciento y cuando se tiene algún problema se aplica un programa de recuperación de cartera.
Ángel Sierra expresó que la banca social es una oportunidad para que los jóvenes no se vayan al extranjero, para que trabajen la tierra y saquen valor agregado de su producción, ya que el dinero que juntan para irse al otro lado lo pueden sumar a un crédito e invertir en proyectos que les permitirá autoemplearse
Presumió que 86 por ciento de los proyectos que apoyó Fonaes en 2007 siguen en operación; antes la cifra era del 40 por ciento. La capacitación fue un elemento que incrementó la rentabilidad de estas empresas.
Debe enfocarse banca de desarrollo al sector social
En el marco del seminario El papel de la Banca de Desarrollo, organizado por la Comisión de Desarrollo Rural de la Cámara de Diputados, el pasado 18 de mayo, Ángel Sierra señaló que las políticas públicas han exagerado en el tema de los subsidios y estos no siempre llegan a la gente que más los necesita y las organizaciones productivas del medio rural recurren a programas subsidiaros porque no tienen acceso al crédito, por ello remarcó que la banca de desarrollo debe enfocarse al sector social.
En ese seminario, el director general de la Financiera Rural, Gustavo Merino Juárez, aseguró que el financiamiento es el principal instrumento para combatir la pobreza en el medio rural y existe un gran potencial de desarrollo a través del apoyo de proyectos sustentables, como la generación de enérgicas renovables, producción de biocombustibles y la creación de centros ecoturísticos en terrenos ejidales.
Uno de los problemas para atender, en materia financiera, al campo mexicano, es la reducida escala de las unidades de producción, porque 47 por ciento cuenta con dos hectáreas, en promedio, por lo que Merino Juárez sugirió promover la integración de los pequeños productores en organizaciones que les permitan acceder a volúmenes de crédito mayores.
Consideró necesario el trabajo conjunto entre las instituciones crediticias, los intermediarios financieros, tanto bancarios como no bancarios; y los gobiernos estatales para ampliar la cobertura de crédito, mitigar el riesgo y la creación de fondos de garantía orientados a atender a los pequeños y medianos productores.
Luis Roberto Llanos, director de banca corporativa, de inversión y nuevos productos de los Fideicomisos Instituidos en Relación con la Agricultura (FIRA), comentó que los subsidios y el crédito deben ser agentes complementarios para incorporar nuevas tecnologías y capacitación, para obtener mejores resultados en materia de desarrollo rural.
Dijo que la importancia de diseñar y desarrollar nuevos instrumentos financieros que permitan la masificación del crédito, pero con un buen blindaje contra el riesgo.
Estos instrumentos deben ser diferenciados, que se adapten a las necesidades de las personas que actualmente no tienen acceso al crédito; pero deben ir acompañados de una buena capacitación. Hay que enseñarle a los productores el por qué, para qué y cómo quieren el crédito, y preguntarles cómo lo van a pagar.



