Sinaloa sembrará sólo 50% de superficie maíz en el ciclo otoño-invierno
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Detenido
Puntualizó que aún falta por determinar cuanto se sembrará en Chihuahua y Tamaulipas, no obstante se pretende compensar el déficit con el establecimiento de siembras en el sur del país.
Frente a la incertidumbre que causan los impactos del cambio climático y los bajos inventarios mundiales del grano en el mundo, Víctor Suárez, presidente de la Asociación Nacional de Empresas Comercializadoras de productos del campo (ANEC) propuso la creación de un organismo que procure el almacenamiento de reservas estratégicas de alimentos como el maíz para enfrentar escenarios coyunturales de escasez.
Asimismo, en su intervención durante el Foro Internacional sobre seguridad alimentaria y volatilidad de los precios de los alimentos, organizado por la FAO, exigió una mayor intervención de los Estados en la regulación de los mercados, porque estos han fracasado en su misión de resolver el problema de la seguridad alimentaria.
Tales señalamientos fueron desestimados por el subsecretario de fomento a los agronegocios de la Sagarpa, Ernesto Fernández Arias pues dijo que tener reservas guardadas “sólo sería viable en mercados donde exista mucha volatilidad y haya mucha especulación, porque cuando alguien quiera abusar en el precio puedes salir a vender para regular el valor del producto. Pero con las condiciones del mercado de hoy en día, donde los mercados responden y cubren la función de fijar precios de equilibrio.”
Agregó que con los mecanismos de agricultura por contrato se cubre la funcionalidad de las reservas. Además se puede salir a los mercados internacionales a comprar los volúmenes necesarios para satisfacer la demanda.
Fernández Arias explicó que en el caso del maíz blanco México no tiene problemas porque es superavitario, al grado de destinar una parte de dicha producción para el sector pecuario. Pero en el caso de que no hubiera inventarios de dicha variedad del grano –que se emplea preferentemente para consumo humano-, debemos analizar las preferencias de los consumidores porque buena parte de la población también ingiere productos elaborados con maíz amarillo.
En este sentido, dijo, debemos ver si la gente está dispuesta a pagar un sobre precio por el grano blanco, o si prefiere adquirir un producto más barato, o si decide consumir ambos sin distinción alguna.
En consonancia con el funcionario federal, la representante de FAO en México, Nuria Urquía, refirió que puesto que los inventarios mundiales no son suficientes para satisfacer la demanda de la variedad que tradicionalmente se consume en México, habrá que comer otra cosa, porque alimentos hay.
Lo que se tiene que hacer es delinear políticas de adaptación al cambio climático, que permitan incrementar la productividad y garantizar la demanda de los distintos cultivos, como el maíz.
También descartó que el país presente dependencia alimentaria, porque el hecho de importar más del 40 por ciento de los alimentos, se compensa con el volumen de exportación, principalmente de productos hortícolas, de los cuales se benefician algunos sectores de la población.
Más allá de las importaciones y exportaciones, lo que realmente importa es incrementar la productividad a través de inversiones en infraestructura de riego, investigación y generación de tecnología, ya que México presenta rezagos en esa materia.



