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Plantean expertos elevar producción de maíces nativos con mejoramiento participativo

Existen algunos de alto rendimiento que deben ser ubicados y estudiados

En México de las 7.5 millones de hectáreas (h) que se cultivan, en 6 millones predominan maíces nativos y 1.5 millones con híbridos que proveen en un 95% las trasnacionales, quienes buscan ampliar su mercado. Por ello, es necesario, mediante políticas públicas, programas y acompañamiento de expertos de universidades e instituciones a productores, impulsar el mejoramiento participativo para intercambiar, multiplicar y conservar materiales locales que pueden elevar rendimientos entre 20% y 30%, en forma gradual y estableciendo metas de mediano y largo plazos.

Un objetivo prioritario es conservar la riqueza genética del país, aprovechar potencial de rendimiento que tienen los maíces nativos, que además están adaptados a condiciones climatológicas adversas, y reducir las crecientes importaciones del grano. Además, los maíces de colores, azules, morados, amarillos o cremosos, pueden colocarse en mercados de alto valor y constituirse en una fuente de ingresos para los agricultores.

Fueron algunas de las reflexiones de especialistas y funcionarios en el encuentro Hacia el mejoramiento participativo de maíz en el programa Sembrando Vida, donde la subsecretaria de Inclusión productiva y desarrollo rural de la Secretaría de Bienestar, Columna López Gutiérrez, invitó a los expertos en maíces presentes a conformar el Consejo Consultivo de maíz, donde se atiendan diversos temas relacionados con el cultivo con miras a reducir la dependencia y lograr la autosuficiencia y soberanía alimentaria en este alimento básico para los mexicanos.

Todos tenemos –subrayó– la tarea de bajar las importaciones de maíz blanco y una forma para reducir la dependencia externa es promoviendo la producción de maíz nativo y el consumo de maíces de colores, que además de ser fuente energética tiene otros nutrientes para la buena alimentación de los mexicanos.

Indicó que de los 416 mil sembradoras y sembradores de Sembrando Vida casi todos cultivan maíz, por lo que se les debe impulsar para producir no solo lo que consumen, sino un excedente que puedan comercializar y tener un mejor ingreso para su bienestar.

La funcionaria federal destacó que la dependencia está presente en más de 21 ecosistemas y más de mil 300 municipios del país, donde hay que promover el mejoramiento participativo, por lo que propuso hacer una identificación de razas, establecer bancos de germoplasma, crear una red de casas de semillas vinculadas a Sembrado Vida, una red con los gobiernos estatales, reforzar la investigación y la producción de semillas, entre otras acciones.

México puede ser autosuficiente y soberano en la producción de maíz y otros cultivos, tenemos científicos, universidades e instituciones nacionales, como el Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias (INIFAP), que pueden respaldar este objetivo, aseguró el doctor Alejandro Espinosa Calderón, secretario ejecutivo de la Comisión Intersecretarial de Bioseguridad y Organismos Genéticamente Modificados (Cibiogem).

Refirió que este año México dispondrá de 20 millones de toneladas de maíz, cuando en años recientes ha sido de 24 millones. Esto debido a la reducción de siembra en Sinaloa, que solo cultivó 300 mil hectáreas para el ciclo otoño-invierno que concluyó, lo cual tiene que ver con la escasez de agua, pero también con el bajo precio por tonelada que se paga a los productores.

El investigador del Colegio de Posgraduados, Fernando Castillo González, alertó sobre la presión que se ha dado y se sigue ejerciendo para sembrar maíz blanco transgénico en México y recordó que uno de los principales argumentos para oponerse a ello es que en todo el territorio nacional se cultivan maíces nativos, lo cuales hay que preservar.

Apuntó que en el país se siembran seis millones de hectáreas con maíces nativos, pero cuestionó que no hay programas organizados para el campo y algunos están dispersos, lo cual es una tarea pendiente.

El especialista presentó resultados de investigaciones que ha realizado en el Estado de México con el cultivo de maíces nativos, donde los rendimientos promedio han sido de 5.5 toneladas por hectárea y el de mayor potencial alcanzó 6.5 toneladas.

En tanto, el investigador de la Universidad Autónoma Chapingo, Rafael Ortega Paczka, llamó a hacer un movimiento integral para la conservación y uso de los maíces nativos, “si queremos mejorar la biodiversidad hay que mejorarla y usarla”.

Durante el encuentro, el especialista expuso que son diversos los factores para mejorar la producción, donde el mejoramiento participativo es solo un elemento, porque hay necesidades especiales a considerar: sino se aumenta el precio del maíz para los agricultores no va aumentar la producción, “se ha sacrificado a los agricultores, no ha aumentado el precio cuando todo lo demás aumenta”.

Planteó que

el mejoramiento participativo debe estar inserto en un programa amplio de conservación in situ, además hay que hacer estudios básicos, establecer incentivos económicos para la conservación de bancos comunitarios de semillas, trabajar en mejorar rendimiento, pero también la calidad e impulsar el consumo”.

Falta política pública nacional de bancos comunitarios y mejoramiento participativo

En su intervención vía internet, el subsecretario de Seguridad Alimentaria de la Secretaría de Fomento Agroalimentario y Desarrollo Rural (Sefader) de Oaxaca, Flavio Aragón Cuevas, destacó que en el país existen maíces nativos de alto rendimiento, los cuales sólo deben ser ubicados, estudiarlos, caracterizarlos y ver todas las ventajas que tienen estos materiales.

Con 30 años de experiencia en maíces nativos, el funcionario estatal sugirió crear una política pública a nivel nacional para bancos comunitarios y mejoramiento participativo.

Destacó que en Oaxaca se tiene como política pública para impulsar los bancos comunitarios de semillas, de los cuales están activos 50 y la meta es llegar a 100, pensando en lo megadiverso que es la entidad.

A nivel nacional hay 59 razas nativas que están esperando que alguien las trabaje, hace falta personas para ello”.

Al referirse al mejoramiento participativo destacó que los productores no solo esperan rendimientos, sino también se fijan en otros criterios como el sabor, color, facilidad en cocimiento, resistencia a plagas y enfermedades en almacén, entre otros.

Flavio Aragón consideró que se debe complementar el fitomejoramiento formal que se realiza en los centros de investigación y las universidades junto con el trabajo de los productores.

 

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ERNESTO PEREA

Periodista especializado en temas agropecuarios y agroalimentarios. Premio Nacional de Periodismo y Divulgación Científica, otorgado por el CONACYT. En la actualidad director del portal web www.imagenagropecuaria.com Autor del libro Voces y vivencias del movimiento orgánico Ha colaborado con las revistas editadas por el Grupo Expansión. Ha sido consultor de la FAO. Brinda servicios de comunicación, información, análisis y consultoría para diversas empresas e instituciones. Correo electrónico: editor@imagenagropecuaria.com

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