Pide Guterres un acuerdo climático ambicioso

En medio de los estancamientos en la 30ª Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP30), el secretario general de la ONU, António Guterres, instó a los negociadores a mostrar “voluntad y flexibilidad” para conseguir resultados que protejan a las personas y mantengan viva la meta de limitar el calentamiento global a 1.5°C.
Guterres subrayó que los ministros y negociadores deben mostrar liderazgo, audacia y buena fe para alcanzar un acuerdo ambicioso, con “1.5°C como la única línea roja no negociable”.
Instó a las delegaciones a “seguir a la ciencia y poner a las personas por encima del lucro”, añadiendo que “el mundo está observando Belém”.
E secretario general dijo que confía en que la Presidencia de la COP30 logre un resultado equilibrado en mitigación y adaptación, uno de los temas más sensibles en las negociaciones.
“Para mí está claro que un acuerdo solo será posible si tiene en cuenta las preocupaciones de quienes creen que la adaptación requiere un volumen sustancial de recursos, y las preocupaciones de quienes creen que se logrará poco apoyando la adaptación si las emisiones continúan creciendo a ritmos extremadamente altos, causando una devastación cada vez mayor en todo el mundo”.
Asimismo reiteró su apoyo a la propuesta de triplicar la financiación para adaptación para 2030, uno de los temas centrales en negociación. Para millones de personas, dijo, la adaptación significa la diferencia entre “volver a plantar o pasar hambre, entre permanecer en la tierra ancestral o perderla para siempre”.
Buscando un acuerdo para eliminar progresivamente los combustibles fósiles
Sobre la eliminación gradual de los combustibles fósiles —uno de los temas más controvertidos en la COP30— Guterres dijo que el mundo debe perseguir una transición “justa, ordenada y equitativa”, como se acordó en la COP28 en Dubái.
“Obviamente, uno de los problemas esenciales respecto a los niveles actuales de emisiones es el hecho de que los combustibles fósiles representan el 80% de las emisiones. Por lo tanto, no puede haber solución si no hay, al mismo tiempo, una transición justa de los combustibles fósiles a las energías renovables”.
Enfatizó que esto es “una necesidad climática y una prueba de estabilidad económica, seguridad energética y gobernanza responsable”. También pidió poner fin a las “distorsiones del mercado que favorecen a los combustibles fósiles” y abordar la desinformación “diseñada para sabotear la transición”.
Brasil aboga por una ‘hoja de ruta’ para guiar la transición energética
El miércoles por la noche, el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, habló sobre cómo las negociaciones de la COP30 pueden ayudar a construir un camino viable hacia la eliminación progresiva de los combustibles fósiles.
“Por eso introdujimos la idea de una hoja de ruta, porque necesitamos mostrarle a la sociedad que vamos en serio. No queremos imponerle nada a nadie, ni establecer plazos. Cada país debe decidir qué puede hacer dentro de su propio marco temporal y capacidades. Pero debemos reducir las emisiones de gases de efecto invernadero. Y si los combustibles fósiles generan grandes emisiones, debemos empezar a pensar en cómo vivir sin ellos y cómo construir ese camino. Y digo esto muy cómodamente, como líder de un país que tiene petróleo, que extrae cinco millones de barriles de petróleo al día”.
Lula añadió que Brasil es también el país que más utiliza etanol mezclado con gasolina y produce cantidades significativas de biodiésel.



