En 5 años creció 81% la riqueza de multimillonarios globales; la mitad del mundo sobrevive con 8.3 dólares al día
30% de la población mundial sufre inseguridad alimentaria

Mientras la mitad de la población mundial vive en situación de pobreza, con menos de 8.3 dólares al día y 28% se encuentra en situación de inseguridad alimentaria, desde 2020, la riqueza combinada de los milmillonarios del mundo ha crecido 81% y sigue concentrándose en un reducido número.
Así lo reveló Oxfam en el informe global “Contra el imperio de los más ricos. Defendiendo la democracia frente al poder de los milmillonarios”, que evidencia cómo los más ricos controlan el poder político y definen las reglas económicas y sociales en su favor, a costa de los derechos y libertades de la ciudadanía.
De acuerdo con información de la organización, publicada coincidiendo con el inicio del Foro Económico Mundial de Davos, el aumento de la concentración de riqueza extrema en el mundo coincide con el mandato de Donald Trump en Estados Unidos, administración que favorece los intereses de los más ricos: redujo impuestos a los superricos, bloqueó avances en cooperación fiscal internacional, revirtió esfuerzos contra el poder monopolístico y empujó el valor de acciones ligadas a la inteligencia artificial.
La pobreza económica produce hambre. La pobreza política genera indignación», afirma Amitabh Behar, director ejecutivo de Oxfam.
En paralelo, Oxfam publicó la nota informativa Riqueza sin control, democracia en riesgo: ¿por qué América Latina y el Caribe necesitan un nuevo pacto fiscal?, donde destaca que América Latina y el Caribe registra hoy un récord de 109 mil millonarios (14 más que a fines de 2024), con una riqueza conjunta de casi US$ 622 millones, casi equivalente al PIB combinado de Chile y Perú.
Desde el año 2000, esta riqueza ha aumentado 443%. Sólo en el último año, creció 39 %, 16 veces más rápido que la economía regional”.
“Mientras la riqueza de los milmillonarios ha crecido en promedio un poco más de 491 miles de dólares al día, un trabajador con salario mínimo necesitaría 102 años para alcanzar esa misma fortuna. Este desequilibrio perpetúa élites que compran influencia política y reproducen la desigualdad por generaciones, condicionando decisiones de políticas públicas y limitando los recursos que podrían destinarse en beneficio de las mayorías”, advierte Gloria García-Parra, directora regional de Oxfam en América Latina y el Caribe.
Hace hincapié en que los sistemas fiscales se han convertido en cómplices de esta desigualdad, dado que 50% de la población más pobre contribuye con 45% de sus ingresos en tributos; mientras que el 1% más rico aporta menos del 20%.
Los datos presnetados por Oxfam destacan que el empresario mexicano Carlos Slim Helú es el hombre más rico de la región y que en 2025 alcanzó una fortuna sin precedentes. En los últimos cinco años desde el inicio de la pandemia,
Slim ganó en un segundo lo que a una persona promedio en México le toma una semana de trabajo”.
Por otra parte refiere que en la actualidad, 53,8 % de los superricos de la región heredaron total o parcialmente su fortuna, muy por encima del 37,3 % mundial. Solo cinco países de la región aplican impuestos al patrimonio neto y apenas nueve gravan herencias o donaciones.
“No es casualidad que el 65 % del patrimonio de los milmillonarios en LAC está en sectores estratégicos como finanzas, telecomunicaciones, medios de comunicación y energía, sectores altamente desregulados y en los que la cercanía al poder es clave”.
Oxfam destaca que entre 2000 y 2025 al menos 16 presidentes en 11 países de América Latina llegaron al poder tras dirigir grandes empresas.
Por último, la Oxfam insta a los gobiernos a actuar con urgencia y priorizar las siguientes medidas: implementar planes nacionales para reducir la desigualdad, con metas claras y seguimiento; gravar la riqueza y las herencias del 1% más rico para limitar el poder de los superricos; regular la influencia política y mediática de las élites, garantizando independencia y transparencia y proteger las libertades democráticas y fortalecer la participación ciudadana.¡



