Comisión del café debe privilegiar interés público, no el de las empresas: CNOC

Escuchar esta nota
Detenido
La “renovación profunda” que se busca hacer en el funcionamiento de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader), tiene que considerar el buen funcionamiento de la nueva Comisión Nacional para el Desarrollo de la Cafeticultura (CNDC), la cual debe estar encabezada, “por un profesional que atienda al interés público y no el de las empresas, como sucedió con funcionarios anteriores que se encargaron de la política cafetalera nacional”, expresó el asesor general de la Coordinadora Nacional de Organizaciones Cafetaleras (CNOC), Fernando Celis Callejas.
Recordó que la Ley de Desarrollo Sustentable de la Cafeticultura (LDSC) estableció la instalación de dicha instancia para mediados de junio pasado, así como de los comités y la comisión de precios, pero hay un retraso. “Se conoce que la titular de la Sader (Columba López Gutiérrez) ya se ha reunido con los industriales y comercializadores y ya tiene lo del reglamento y lineamientos de operación”.
El analista añadió que se contempla que en unos días la funcionaria federal también se reúna con integrantes del Sistema Producto Café Nacional, donde los productores de café consideran que algunos puntos de interés son conocer cuándo se instalará la CNDC, quiénes la integrarán y si ya existe un borrador del reglamento de la LDSC, entre otras cuestiones.
Otro punto a abordar es el establecimiento y funcionamiento de los comités de comercialización y precios, que serán los responsables de proporcionar información permanente sobre los datos de referencia de los precios internacionales del café en bolsa y en físicos, para conocer los diferenciales del café mexicano. Igual deberá hacer estudios sobre costos de comercialización, tanto del aromático que se exporta como el que se vende como tostado y molido en México; y tiene la tarea de realizar encuestas nacionales de los precios pagados a los productores.
En dicha reunión –agregó Celis Callejas– también debe analizarse un nuevo esquema de financiamiento, dado que el FIRA cuenta con grandes recursos que se desaprovechan por no manejarse conforme a las posibilidades reales de los cafeticultores. “No es posible que se considere que solo es rentable la producción si se da un fuerte aumento de la productividad”.
Los créditos tienen que tomar en cuenta una productividad diferenciada y de las posibilidades de los productores. Tienen que incluirse créditos para la comercialización y apoyar la operación de intermediarios financieros de las asociaciones”.
Otro tema de preocupación –indicó– para los productores nacionales son las excesivas importaciones de café robusta procedentes de Vietnam y Brasil, que ingresan a menor precio y son de baja calidad, ya que representan una competencia desleal para el café nacional.
Insistió en la necesidad de fomentar una mayor producción nacional de café a partir de la renovación de parte de los cafetales, para lo cual se tiene que contar con un programa único de asistencia técnica y capacitación, donde se contemple apoyarse con técnicos que tienen décadas de experiencia en cuestiones de producción, comercialización en mercados que pagan mayores precios y en financiamiento.
Como parte de la agenda de esa reunión con la Sader deberá estar la definición del registro nacional de productores de café y la promoción al consumo de café nacional principalmente en tostado y molido, donde participen más en la oferta los productores y asociaciones.



