Conflicto en Oriente Medio y El NIño podrían agravar del hambre en el mundo

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Detenido
Para los próximos cinco años a la luz del conflicto en Oriente Medio y dependiendo de la duración de las repercusiones en la inflación sobre el precio de los alimentos, impulsada por alzas de energía y fertilizantes, entre 510 y 520 millones de personas podrían seguir padeciendo hambre en 2030, según el informe El estado de la seguridad alimentaria y la nutrición en el mundo 2026 (SOFI 2026).
Sin embargo, acota, “estas proyecciones no tienen en cuenta otros posibles factores desestabilizadores, entre ellos los efectos de fenómenos meteorológicos extremos, como El Niño en 2026 y 2027, que podrían agravar aún más esta situación”.
El conflicto de 2026 en Oriente Medio, junto con los fenómenos meteorológicos extremos y las reducciones de la asistencia oficial para el desarrollo y la financiación humanitaria, amenazan con socavar los avances logrados para acabar con el hambre en el mundo”.
En el escenario previo al conflicto de Oriente Medio la previsión era que 503 millones de personas seguirán padeciendo hambre, al año 2030; aunque se sostiene la tendencia de que el número mundial de personas subalimentadas disminuya en un 20, anota la publicación elaborada conjuntamente por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA), la Organización Mundial de la Salud (OMS), el Programa Mundial de Alimentos (PMA) y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF).
Lento avance hacia los objetivos mundiales en materia de nutrición
En el informe se destaca que los avances a escala mundial en materia de nutrición materna e infantil siguen siendo insuficientes para cumplir los compromisos internacionales, incluidas las metas de nutrición para 2030.
Indicadores como el retraso del crecimiento infantil, la emaciación, el sobrepeso, el bajo peso al nacer y la lactancia materna exclusiva apenas presentan ligeras mejoras, y el progreso registrado es demasiado lento para alcanzar los objetivos. Al mismo tiempo, la anemia en mujeres de entre 15 y 49 años está empeorando, mientras que la prevalencia de la obesidad en adultos muestra un aumento constante —del 12.1 % en 2012 al 16.2% en 2024—, lo que contrasta con la meta de detener su aumento para 2025.
Solo 30.8 % de los niños de entre 6 y 23 meses de todo el mundo consumen una dieta mínimamente variada, y 150 millones de niños menores de cinco años siguen padeciendo retraso del crecimiento.
Los avances vuelven a variar significativamente de una región a otra. La prevalencia del retraso del crecimiento infantil está disminuyendo en África y está en camino de alcanzar la meta establecida para 2030 en Asia, mientras que los índices de lactancia materna exclusiva están mejorando en todas las regiones sobre las que se dispone de datos, refiere el informe.



